22-09-2006 10:08:49 - Actualidad - Leido 837 veces
Cumpliendo con la tradición bananera que aún se conserva en muchos países y que aquí abandonamos no ha mucho tiempo, el generalato ha sacado los tanques a la calle en Tailandia, ha depuesto al Gobierno salido de las urnas y ha prohibido cualquier actividad política que no sea la suya. El coronel conspira y enajena la soberanía popular en virtud de una moral presupuesta, objetiva e intocable, que se encarna en los valores inmanentes del pueblo, o sea, la religión y las tradiciones, el orden. Lo que demuestran es que existe otro universal, el de las armas, propio de todos los ejércitos en algún momento de su historia. Ellos propenden a considerarse salvadores, pero a nosotros, ¿quién nos salva de ellos? Desde 1932, Tailandia ha sufrido 23 golpes de Estado, así que no sería de extrañar que los políticos tailandeses se enrolaran en el ejército como vía segura de alcanzar el poder.













