19-09-2006 13:00:53 - Objetos y conceptos - Leido 137 veces
Este correr sonoro viejo como el animal que se esconde bajo la pelliza de nuestra piel no nos hace mejores, sino vivos. Todas las civilizaciones que se han levantado a base de pluma y espada han tenido un basamento líquido que alimentaba sus piedras y sus versos. Su rumor es el punto de comienzo, abundante y generosa hasta que nos demos cuenta de que falta. No escucharemos sin el agua ninguna canción: ni las grandes hazañas de los héroes telemáticos, ni los trajines habituales del barrio. Tan importante el agua que es una palabra sin sinónimos. No existe una manera alternativa de ser sin su concurso y ese es nuestro destino: estar unidos al agua, ponerle diques o sufrir su ira, acotarnos con ella en las playas o mirando hacia nuestro propio interior, manantial único del futuro y que no falte. Quizá, como los marineros el mar, aparte de amarla debamos aprender a respetarla.













