14-09-2006 10:59:21 - Objetos y conceptos - Leido 288 veces
La presencia de la marca deportiva en un país pobre es un material para sospechar que hay niños que cosen balones, pegan suelas, se limpian el sudor sin muñequera. Los rumores acrecen de vez en cuando, activados por la competencia: les hacen trabajar dieciséis horas, "contratan" a menores de ocho años. Pobres angelotes que se esconden de la Unicef para llevar a la familia numerosa unas monedas que luego serán sopa o pan, mientras aquí jugamos un partido con balones de oro o hacemos jogging con las zapatillas fluorescentes y los ipod madeinchina: escuchando ruidos para apagar el ruido. A nuestros ojos, las multinacionales son chacales y bárbaras, y tenemos razón: esos críos van a trabajar en condiciones leoninas durante largas y carnívoras horas que se comerán su infancia. Pero ellos creen que el tener la fábrica cerca de casa es una gran suerte. Y tienen razón.













