12-09-2006 11:05:54 - Nombres e historias - Leido 688 veces
"El cuento que voy a contarte, hijo, ocurrió hace tanto tiempo que nadie sabría decir hace cuánto. Habla del héroe Garciaz, cuando este, acechado por un poderoso enemigo, huyó noche tras noche, a pie, por las largas rutas serpenteantes de los Ibores. Dicen que aquel invierno fue tan duro que podían usar los ríos para bailar por ellos, y Garciaz, probablemente, los usó. Había marchado durante días, perseguido sin tregua y nutriéndose de raíces, hasta que una noche, tiritando agotado, se tendió para descansar junto a un viejo alcornoque de Navalvillar. Podía escuchar el susurro del soldado, el relincho de los caballos nerviosos a lo lejos. Y el héroe Garciaz, viendo que le llegaba el aire último, introdujo con fuerza los brazos en el tronco del árbol y le arrancó la piel como si pelara una naranja. Luego se envolvió en el recio manto apenas conseguido, y así, oculto, pasó falcata en mano esa noche..."













