03-07-2006 23:39:24 - Objetos y conceptos - Leido 484 veces
Genios póstumos que nunca imaginaron su consecuencia, como Rouget de Lisle o Colón, capaces de dar con una clave de permanencia pero incapaces de prever sus resultados, muestran por qué equivocado camino circulan los descubrimientos si se atiende al propósito de su creador: Internet concebido para intercambiar información en la universidad y el ejército, la marsellesa, sólo himno en 1958, creado para entretener durante las marchas largas a la soldada. Edison jamás dio importancia a la radio y ni siquiera inventó la bombilla, ideada por Swan. Edison perseveró más, y logró un filamento resistente que no se quemara. Así de Lisle, capitán de ingenieros, compuso un himno de resonancia modesta invitado por el alcalde de Estrasburgo; de ella llegó a decir Napoleón: "Esta música nos ahorrará muchos cañones". Las balas, los aplausos y los silbidos están ahora, es cierto, en los estadios.













