29-06-2006 19:33:00 - Actualidad - Leido 467 veces
"Algo huele a podrido en Dinamarca". Y en Euskadi; reciben una carta de extorsión dos empresarios navarros, supongo que entonces dibujan un diagrama de consecuencias: de pagar, una parte del tiro en la nuca se sufragará con su dinero; de no pagar, una parte del tiro en la nuca se sufragará con su cabeza. Ambos ceden pero la justicia se entera, su ceguera es más sentimental que persecutoria. Y, entonces, los dos en su decisión de drama, van a declarar como criminales por ayudar a los criminales. Así reformula a Hamlet la realidad, con sucesiones de dilemas trágicos donde lo que cuenta al final es el menor mal: declarar al juez, quizá la muerte de alguien más lejano. Algo muy humano de nosotros está metido bajo la piel de quienes han pagado: la paz sobre las víctimas, la justicia bajo el perdón. Diálogo o castigo, fintas entre la pared y la espada para desembocar en...













