23-06-2006 21:17:07 - Nombres e historias - Leido 417 veces
Laurent Gbagbo, presidente de Costa de Marfil, anunció que el equipo no iría al Mundial de persistir la violencia étnica. Cae la inocencia cuando las gentes de un país se matan unas a otras -unos brotes de odio pintarrajean las calles, el ejército extiende la llaga-. El equipo sí viajó: jugó contra Argentina y Holanda, perdió ambos partidos y quedó eliminado, aunque debía aún disputar un encuentro intrascendente contra Serbia. Los europeos anotaron dos chuts, pero en un arranque épico, Costa de Marfil remontó y empató. El realizador de tv, para entonces, ya se había enamorado de una jovencita azabache con risa de marfil: la chica, entre el público con su gorro de títere verde y naranja, animaba y se desesperaba, sonreía al verse en la pantalla. En estas, el árbitro pitó un penalty a favor de los africanos, y el portero marfileño y la chica se liaron a rezar por un gol sin etnia y su gran victoria.













