19-06-2006 23:00:21 - Músicos - Leido 471 veces
El momento en que podemos leer los ojos del cantante y la quiromancia en el modo en que coge el micrófono entre las manos graba ya su imagen como icono, la impresión que adoptará en nuestra memoria. Por eso, los ojos varados de Ian Curtis mientras canta "Love will tear us apart" ("El amor nos hará pedazos") indican que la puerta se cierra para su futuro como un bucle con su pequeña rebelión de acordes. Muchos consideran que el inicio de la canción contiene el mejor riff de guitarra de la historia: la banda, sola en una gran habitación del polo, rasga las cuerdas como el gato la piel, rápidos, ni gesto bueno ni malo. Modestia o más bien estertor de la autodestrucción, sin época porque se despoja de contextos, acaba la canción. Curtis, epiléptico, depresivo, maldito, está en la cima de su carrera, pero aguarda todavía un poco. Un día de mayo, sencillamente, se ahorca en la cocina de casa.













