18-06-2006 22:18:49 - Objetos y conceptos - Leido 510 veces
El cerebro tanto tiempo cerrado por vacaciones, carga la garganta y decide que es imposible resistir: el inglés está mejor preparado, es una lengua de más palabras, permite expresar ideas y conceptos más de cerca. Batallas perdidas, para qué molestarse en traducir con corrección o adaptar con necesidad. La pereza lo llena todo de sombras y hamacas, se extiende por el suelo y sube a los guiris por los pies a la hora de la siesta. No, no viene de su precisión la fuerza del inglés, ni de lo extenso de su terminología; es sólo que llegan primero, y entonces, por esa misma pereza de la siesta y la inercia, visualizamos webs, salvamos datos, recibimos emails, y los hackers destruyen nuestro hardware mientras algún petulante se relame al mentarlo como si no fuera un perro comiéndose una ortiga. Por ahí, el diccionario, enemigo sempiterno de la desgana, adorna estantes y se oxida de desuso.













