10-06-2006 20:39:24 - Cine - Leido 346 veces
Blanda y feliz pese a la tragedia, sí, pero en "Billy Elliot" emerge nuestro tiempo como una piedra brillante e imantada en la que todo se refleja con vértigo. Junto a la fábrica, el pequeño Billy pone una cinta de "El lago de los cisnes" en el coche, y su profesora se apresta a contarle una historia que resulta la suya propia: una chica, capturada por un malvado mago, se convierte en cisne salvo unas horas cada noche, que aprovecha para conocer a un hermoso príncipe del que se enamora. La princesa se da cuenta de que "es lo único que le permitirá volver a ser mujer una vez más". El niño, ajeno a los estibadores, inquiere curioso "qué pasa...", y la profesora de ballet rompe sueños de infancia: "que se va con otra, por supuesto". De este modo la sublime infancia y la fábrica vulgar, la crisis minera y el ballet, se vuelve todo pura modernidad vital con los primeros cristales rotos. "Billy, ella muere".













