03-06-2006 20:39:10 - Objetos y conceptos - Leido 523 veces
Siete, la cifra con la que los enanos enuncian la música. Un misterio casi paranormal se solidece cuando otorgamos adjetivos a los números; el siete se colorea con el arco iris, se malea con los pecados capitales, se condena al abrir el último sello. Siete son las artes y el mar, las grandes maravillas, y la vieja Grecia adjudicó a cada sabio un día de la semana. Roma clásica respiró en siete colinas, y sobre ellas siete reyes. Por el cine desfilaron siete samuráis buscando siete novias para los siete leñadores. Y también bebió el arte en sus raíces. William Sh. dividió en siete las edades humanas, y, cuando la modernidad de Vico y Rousseau se iluminó con el primer chispazo, nos asalta aquella niña de Wordsworth: siete hermanitos, dos fueron a Conway y dos al mar, y dos más duermen bajo la tumba pero vivos porque la hierba está verde, y ella cena y canta y juega junto a ellos, y somos siete.













