27-05-2006 20:02:41 - Cine - Leido 321 veces
Un bosniaco corajudo y un serbio novato, ambos en tierra de nadie, perdidos de su propio medio y dependientes el uno del otro para salvarse, se confrontan en la trinchera central. A un lado, el ejército serbio; al otro, las milicias bosniacas. Todos les disparan. Ellos, allí, no tienen hojarascas: es una opinión contra la otra, con sus follajes míticos y el relato de todo cuanto arde, pero ya sin fuerzas colectivas: o sea, dos nacionalistas que hablan el mismo idioma, matan de la misma manera, tienen parecidos arrebatos místicos e idéntica solidaridad para compartir un cigarrillo o un amigo. Sus dos mundos casi desaparecidos se concentran en ese punto central de la trinchera que propone Danis Tanovic, quizá el único lugar para el diálogo en todo el caserón de Tito. Dos hombres de parecido pelaje y sentido, odiando su propia raíz entallada. Moliéndose, como aquellos goyescos, a garrotazos.













