04-05-2006 20:51:52 - Artes y libros - Leido 340 veces
Ingres: un pintor con el raro privilegio de equivocarse y triunfar. El arte como un niño quiebra con capricho cualquier tendencia, e impresionistas mediante, las tendencias pictóricas se alejaron del viejo pintor. A la academia se la critica por convención intelectual: nadie pierde ocasión de recordarle su carácter tirano, como si así pudieran excluirse de la nómina del arte los retazos indudables de David, el envés de los torsos de Ingres. Sí: ninguna academia logró controlar jamás el arte con los decretos vanos de esos cuadros pintados con mano doctora pero sin nervio, tan estudiosos que la sensibilidad naufraga en la técnica. Pero a este pintor lo admiró Baudelaire y su aliento influyó en el grupo simbolista, aunque hoy los aires de rebeldía tan románticos hayan casi echado al artista de nuestros paradigmas. Qué engaño: Picasso se mofaba de Ingres; pero lo copió. Y este lo execra.













