02-05-2006 21:59:00 - Actualidad - Leido 408 veces
Cuando había osos blancos, el hermano mayor de Tolstoi (como se encarga de recordarnos la publicidad) lo envió al rincón y le dijo: "Quédate ahí hasta que dejes de pensar en el oso blanco". El entonces muchacho tardó horas, y el hombre blanco tardará unos años ahora que los osos han entrado en la lista de especies en peligro. Hace unos días, querían derechos para los chimpancés, pero no basta. El hombre es un lobo para el hombre y una especie de genocida - no siempre involuntario- para el resto de las especies. La naturaleza pierde la batalla contra esa economía mal entendida que carcome con vértigo los recursos. Caerán la Amazonia, la jungla de Borneo, se irán los hipopótamos y el deshielo de los polos hará que Tolstoi deje de pensar en osos blancos. Quizá entonces los humanos podrán clonar cuanto deseen o generar nuevos espacios naturales, pero ya nada será lo mismo.













