23-04-2006 22:52:34 - Artes y libros - Leido 427 veces
Melville está en la lista de los hombres que fueron despreciados por sus coetáneos y más tarde curados por el signo del tiempo. Nos dejó su monumento en forma de gran ballena, y queda viva en las letras la imagen extemporánea del Capitán Ahab, de pie entre las jarcias, oteando el horizonte para entresacar de la espuma un enorme, escultural busto blanco. Va en busca de su destino; una gran ballena que puede ser un arte o un apaño de las deudas a las que dedicamos las noches en vela. La gran obsesión de nuestra vida se llama Moby Dick; nos aguarda en cualquier lugar, a la espera de encontrarnos y de que la encontremos. Entonces, quizá, para cada uno llega un momento que justifica su vida y su camino. Aparecerá y Ahab, llamado Ismael el resto de su vida, Ahab tenso como la cuerda de la guillotina se enfrentará a ella con arpón o contra la corriente.













