17-04-2006 21:56:12 - Objetos y conceptos - Leido 2371 veces
Los músicos aparecen vestidos de negro, como para ocultarse y realzar la presencia de los instrumentos. Siempre me pareció que el otoño es la estación de la música clásica, con los violines cayendo como hojas secas de las sillas de madera. El director pone en marcha una fuerza gigantesca, una tremenda lengua de viento que nos arrastra a su final. En medio de un remolino de armonía, el vértigo en la sala ya no admite descansos ni despistes. Los arquillos se agitan nerviosos sin prever el seraserá de sonido que se les vendrá encima; entran las flautas, clarinetes, tubas, casi con humana voz volando los pentagramas de los atriles. Se ha desencadenado la tempestad: en el tumulto de voces, el huracán acompasado se lleva por delante la resistencia del oído: Beethoven, Europa. Cada vez que se preparan los platillos, alguien prepara el arma para matar, enseñó Hitchcock.













