16-04-2006 19:28:45 - Cine - Leido 281 veces
La Coca-cola y las multinacionales no se detienen ante la ideología, el dinero no distingue los rojos de las camisas negras. Meses antes de la construcción del muro de Berlín, Wilder filma una comedia de enredo en la que el humor se eleva por encima del drama y la puerta de Brandenburgo. La hija del muy capitalista presidente de la "Coca" se enamora y casa con un joven comunista de Berlín Este que no usa calzoncillos, para horror del delegado de la empresa en la ciudad. Cuando el padre de la joven decide viajar a Berlín, el desfile de confusión comienza repleto de sutiles ironías y referencias en tono de vodevil de guerra fría. Hay que vestir al joven y dotarle de alta cuna a ritmo de contrarreloj ciclista. Wilder consigue dibujar caricaturas de guerras que aún casi no se superaron; demostró que el humor brota en los terrenos más escarpados: aunque no haya rastros de luz, se reía de su sombra.













