19-01-2006 00:39:19 - Objetos y conceptos - Leido 403 veces
El universo es un poco como la producción fordista, que ata todo en su momento a su lugar, con lógica y prodigio. Nuestro Sistema Solar, tranquilo como un residencial de las afueras, se comporta con una disciplina militar apenas alterada por cometas insolentes que hacen una pintada voladora durante la noche. Los planetas circulan siguiendo la marcha del coronel, pero no Plutón, ese planeta enamoradizo que se sale de la fila para escapar con Caronte, su luna de pies ligeros, que mira con nitrógeno y hielo como una fatal "Carmen". Plutón abdica de las órbitas castrenses y baila su elíptico vals sin apartar de ella los ojos habaneros. Bobo Plutón, Caronte siempre fue barquero de único destino. Desde aquí, sin saber muy bien cómo calificar las locuras de amor que llevan a la muerte, los terrícolas, que somos mirones de telenovela, enviamos sonda al confín de la Estigia para buscar el más allá.













