15-01-2006 20:06:25 - Actualidad - Leido 428 veces
El líder del país de los cocaleros llegó a los palacios y congresos de la cocaína. La droga recorre el mundo en circuitos blancos, limpios, casi impunes. Ahora China, ahora España, ahora Brasil, como si fuera una nube que al final descarga en los lavabos del parlamento europeo, alimenta a los peces radioactivos del Rhin o blanquea los billetes con los que pagará la cura la famosa modelo. Hay gente que otea la costa para buscar las lanchas y gente guapa que recibe a un Evo, a un tipo con jersey que se habrá cansado de acunarlos con el "no vamos a nacionalizar vuestras empresas". La hoja de coca del campesino es igual que el gas del subsuelo que quieren los gigantes energéticos. Viene el forastero a mascar o a taladrar para llevarlo a los laboratorios, para mover las turbinas de la fábrica o de la discoteca. Habrá ricos negociantes, pobres adictos. Aquí, importaron más las rayas del jersey.













