11-01-2006 19:11:54 - Artes y libros - Leido 739 veces
Miguel Strogoff es un correo del zar que vence cada obstáculo con la limpieza de una salto hípico; nada de histrionismo, los héroes tienen todos cara de estatua. Julio Verne descansará este año más tranquilo y se irá a la playa con Don Quijote, así que podemos desmenuzar sus clásicos sin el temor de que un espasmo le recorra sus vértebras menos atentas. Verne viajó de dos maneras: la horizontal de los Hijos del Capitán Grant, el Orinoco, de la Vuelta al Mundo, y la vertical, que nos llevó al centro de la tierra y a la luna, como hizo Meliès (aquel fotograma). Strogoff, horizontal, es un héroe de cine antes de que hubiera cine. Debe atravesar Siberia: los inhóspitos Urales, la amenaza del Tártaro. Un territorio enorme, una gran gesta para un solo hombre; así eran las aventuras de las novelas y así corre también la vida, con pequeñas hazañas cotidianas e ignoradas américas por explorar solos.













