03-01-2006 22:54:08 - Actualidad - Leido 434 veces
A veces, los programadores tocan una tecla que da en el centro del gong: la audencia responde cuando ve sus miserias y grandezas en ese espejo amplificado de la tele. Esto ocurrió con la serie de la comunidad de vecinos, basada a su vez en las tribulaciones de la Rue Percebe. En la casa contigua vive alguien molesto o entrañable, amistoso o sospechoso. Las familias acrecen con el cartero del quinto, la niña chillona de abajo o el artista bohemio que vive en el ático, hasta que los vecinos del enorme edificio soviético empezaron a levantar más tabiques y paredes porque estaban hartos de aguantarse unos a otros, y el artista bohemio tiró para el Báltico, la niña chillona más allá de Chillonia y el cartero se fue al Asia central. Ahora que Ucrania busca el finiquito para mudarse a los coquetos adosados europeos, Rusia, que es como un casero, le ha cortado la calefacción.













