28-12-2005 20:58:25 - Lugares, paisajes - Leido 475 veces
Un amigo desconectará estos días en su pueblo, cortando leña (el Concejo sortea cada año parte de las tierras comunales para que los vecinos puedan surtirse). Horacio y Luis de León, urbanitas de su tiempo, ya destacaron las virtudes de la campiña y previeron un retiro al que hoy llamamos turismo rural. El invierno del pueblo es de los viejos hasta que el fin de semana llegan los nuevos horacios. Bajan de su bólido a la velocidad de la luz y se esparcen, toman aire y senderos (siempre hay, según se mire, quien destrozará una planta o cogerá una rosa). Notan que allí el tiempo va más despacio, porque la clave de los pueblos es que pasa todo pero menos, y como con las vacunas, eso les protege contra las enfermedades "modernas". El domingo, los Mr. Marshalls de ciudad se alejarán en zigzag por la carretera. Dejan unos euros y elogian el mundo rural, pero de lejos.













