26-12-2005 19:37:41 - Actualidad - Leido 928 veces
Los sintecho son los únicos tipos que pueden permitirse decir con y sin propiedad que la ciudad es su casa. Acuden al dormitorio-banco del parque, se sacian en la papelera-frigorífico y contemplan las estrellas desde su gran terraza adoquinada. Son aves nocturnas que adquieren resplandor cuando los okupas invasores de la calle se quedan en casa: durante el día, juegan a Wally entre la multitud, hasta que al atardecer la soledad los delimita con punzón. Podemos verlos casi siempre solos, muchas veces sucios; unos pocos hablan ensimismados con algún viejo fantasma del pasado. Cada barrio tiene su habitante insigne al que todos casi reverencian, igual que en los salones dieciochescos todo el mundo conocía a su anfitrión. El indigente crea una seña de identidad, impregna de estilo como el modisto o el decorador. A veces, llegan tres extraños y le prenden fuego.













