24-12-2005 22:45:11 - Objetos y conceptos - Leido 281 veces
Auschwitz, un molino de aceite sirven para museos, esa red mundial de cajones donde se archivan todos nuestros logros y fracasos una vez desplumados de su hojarasca generacional. Los museos pueden ser abiertos o cerrados, poner una pica en el futuro o guardar en tarros el olor a naftalina. Cada ciudad alberga alguna página de este libro de notas silencioso de la historia, que para los cristianos empieza con el sabor de aquella científica manzana. Toda la exploración y todo lo hermoso que el ser humano ha creado empieza con el alejamiento de los dioses, porque en la comunión se vive todo y se hace nada. Así que al llegar al destierro y a la desmemoria empezamos a hacernos marcas en las manos: llamar a Pili a las ocho, no olvidar la cita con el dentista, colgar algunas obras de Rothko en las paredes. Pase lo que pase con los hombres, el arte será nuestro legado.













