24-12-2005 01:25:47 - Actualidad - Leido 325 veces
La palabra "rojo" no es de color rojo; la palabra "dinero" no me hace rico. Un gobierno se sienta, reúne a sus expertos y ordena la ortografía para que los escolares escriban vien la h intercalada del juego del ahorcado. Promulgarán otra cosa al día siguiente. En el ámbito hispano, ocurrió con la tilde del pronombre éste y sus etcéteras, y lo mismo sucede ahora con el neerlandés: la reforma desmembrará las comunidades flamenca y holandesa, porque comparten lengua pero no autoridad. En Birmania, una Junta Militar dispuso que el país se llamara Myanmar, y los divinos de aquí decidieron que el nuevo nombre era fetén y que el antiguo era ordinario; no pensarían lo mismo si la misma Junta dijera que sus derechos humanos se llaman "Nada". O sea, nada. Calcuta deviene Kolkata, pero Londres no es London. Juego de victoria, derrota, jamás con suma cero, eso es la evolución de una lengua.













