08-12-2005 19:06:52 - Objetos y conceptos - Leido 342 veces
Jorge Manrique vivió obsesionado con la posteridad, y John Lennon declaró de sí mismo que era más famoso que Jesucristo. Una de las grandes convenciones de la hidalguía era dejar escrita una memoria (blog) vital para legarla a la historia antes de cerrar la puerta. El objetivo es pervivir más allá de la muerte como perviven las marcas del acné en la piel del adulto. Cincelar en los muros de mañana "El señor García estuvo aquí", con letras de graffiti. A Lennon le jugará quizá su megalomanía una mala pasada; como todas las generaciones, pensamos siempre que la nuestra es la importante, la definitiva, por eso nos importa un pimiento la ecología. Llenamos el calendario de onomásticas de la transición que de tanto celebrarla no termina sólo para encerrar el tiempo en cruces. Ahora recordamos a Lennon; dentro de cien años, ¿verán su firma en el muro quienes no lo vivieron?













