01-12-2005 19:48:35 - Objetos y conceptos - Leido 384 veces
El animal esdrújulo de las cinco vocales se enreda en el pelo de las chicas con más devoción que unos dedos enamorados, pero ha tenido siempre a las gentes en su contra, porque se alimenta de sangre y duerme boca abajo, con sus alas replegadas igual que un exhibicionista justo antes de mostrar sus trofeos a la muchacha adolescente. Los chavales los destemplaban a pedradas; pensaban que, de noche, el murciélago se abría elegante en toda su envergadura y se lanzaba a través de las ondas para estampar su exlibris en dormidos cuellos virginales. Como descansaba invertido, tenía un salvoconducto para que lo mentaran en todos los conjuros, y las magas se rifaban sus alas para aderezar la sopa, como hacen todavía ciertas tribus del Congo y de Gabón. Han hecho mal en fiarse del vampiro: ahora se sabe que transmite el ébola. Drácula está siempre entre nosotros.













