23-11-2005 18:29:30 - Músicos - Leido 364 veces
En unos meses se cumplirán veinte años de la muerte de Daniel Balavoine, cantante de voz andrógina, no afeminada. Su música está próxima al glam de los ochenta, aunque sin perder de vista la grandeur de la canción francesa. Ocurre con todas las tradiciones; los que llegan eligen la parte de la herencia que casa más con su sensibilidad. Él recogió así cierto candor que descarrila por la vía del sentimentalismo, sin obstar para que sus sonidos algo recargados guarden siempre una verdad. "L'aziza", por ejemplo, puede ser un himno a la integración racial que cambiaría en algo los disturbios de Francia si alguien sensato elevara por encima del odio el entendimiento. En fin, un día, Balavoine tomó un helicóptero en Malí para seguir el París-Dakar, y su voz se estrelló contra el suelo al poco de despegar. Las muertes trágicas convierten a un cantante en mito, pero eso ya lo sabemos.













