09-11-2005 00:36:57 - Nombres e historias - Leido 306 veces
Si en 1640 Portugal no hubiera adquirido la independencia, probablemente nuestra realidad sería distinta. No cabe duda de que quizá la cultura portuguesa sería algo más débil, porque un Estado defiende como una fiera sus bienes cuando estos son únicos; pero yo tampoco tengo dudas de que la península habría desarrollado verdaderas formas plurales de convivencia, y la sensación de centralidad sería también más leve, porque la homogeneización castellana estaría más moderada frente a la suma de culturas catalano-portuguesa. Pero fue así, Portugal adquirió su independencia y se encerró en sus azulejos, y lo que quedó de Hispania se encerró también. Y desde entonces hemos sido dos hermanos enfadados, por más que al recorrer la costa atlántica uno sienta que la diferencia no es tanta.













