20-10-2005 15:29:49 - Actualidad - Leido 553 veces
Sabido de la muerte de Haro Tecglen, ayer.
Pero he preferido esperar para estas líneas. En nuestra media España, la reacción, la ovación ha sido unánime para el presidente que se nos ha ido, Eduardo Haro Tecglen, el primer republicano de España. Estamos un poco más huérfanos, pero ha dejado con nosotros su admirable lucha por la coherencia y la dignidad.
Le conocí poco. Vino dos veces a comer con nosotros, los chavales republicanos de las Jornadas del CMU Chaminade; eso bastó para considerarle una especie de padre intelectual, una guía de actuación general para defender nuestras ideas. Llegamos a sopesar el reconocer su papel público de alguna manera. No lo hicimos.
Así que ahora sirvan estas líneas para darle un saludo póstumo a este hombre que ha decidido donar sus restos a la ciencia. Hasta el último gesto rebosó humanismo, idealismo, laicismo. Abuelo, para ti nuestra república, esta que dentro de nosotros has ayudado a construir. Ahora más huérfanos te reconoceremos más. ¡Salve Haro Tecglen!
Pero he preferido esperar para estas líneas. En nuestra media España, la reacción, la ovación ha sido unánime para el presidente que se nos ha ido, Eduardo Haro Tecglen, el primer republicano de España. Estamos un poco más huérfanos, pero ha dejado con nosotros su admirable lucha por la coherencia y la dignidad.
Le conocí poco. Vino dos veces a comer con nosotros, los chavales republicanos de las Jornadas del CMU Chaminade; eso bastó para considerarle una especie de padre intelectual, una guía de actuación general para defender nuestras ideas. Llegamos a sopesar el reconocer su papel público de alguna manera. No lo hicimos.
Así que ahora sirvan estas líneas para darle un saludo póstumo a este hombre que ha decidido donar sus restos a la ciencia. Hasta el último gesto rebosó humanismo, idealismo, laicismo. Abuelo, para ti nuestra república, esta que dentro de nosotros has ayudado a construir. Ahora más huérfanos te reconoceremos más. ¡Salve Haro Tecglen!













